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Resumen:

La revolución rusa está por estallar, son los últimos días del reinado de los zares, Aioria y Shaka dos jóvenes que intetaran salvarse de las llamas de la revolución y del destino.

Rated: No menores de 16 años

Personajes: Aioria de Leo, Shaka de Virgo, Aioros de Sagitario, Afrodita de Piscis, Shura de Capricornio, Milo de Escorpio, Mu de Aries, Hyoga de Cisne.

Peronaje Original: Gran Duque Sergei Alexandrovich.

Pareja Principal: Aioria x Shaka

Pareja Secundaria: Shura x Afrodita

Géneros: Angustia, AU, Drama, Romántico.

Advertencias: Lemon, Violación.

Capítulos: 8

Terminado:

viernes, 21 de enero de 2011

Capítulo 6

Advertencias del capítulo:

-Lenguaje vulgar.
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Rusia, San Petersburgo. Segunda semana de Octubre de 1917.



Un teatro es un pequeño universo en si mismo, y el Teatro Mariinsky se convirtió en el mundo en el cual desde hacía dos meses Aioria y Shaka vivían su amor en secreto; en público trataban de ser lo más discretos posibles, para evitar desgracias si a alguien se le ocurría hablar de mas fuera del teatro. 





Desde aquel primer encuentro, el salón del último piso del teatro se convirtió en su refugio, los tiempos libres que ambos tenían los pasaban allí y su amor fue creciendo, fortaleciéndose. En una ocasión Aioria le dio a Shaka un papel con la dirección de su departamento por si algún día llegara a ofrecerse. 





Pese a la diferencia de carácter eran una pareja armoniosa, los únicos roses que llegaban a surgir, eran causados por la insistencia de Aioria en conocer la identidad del aristócrata que atormentaba a Shaka y la ubicación del departamento en donde vivían, pero el rubio no quería ni escuchar del asunto.

-Aioria no insistas, por favor, no te lo diré y si descubro que nos has seguido no volveré a hablarte ni acercarme a ti… 

-Pero… - Shaka puso una mano sobre la boca de Aioria para evitar que replicara.

-No… Ahora debo irme, Afrodita debe estar esperando para abordar el auto. No te enfades conmigo… Te amo demasiado y no quiero que te arriesgues… 

Dándole un dulce beso, y tomándole ambas manos entre las suyas se despidió y desapareció por la puerta que conectaba el teatro con la escuela, ya que el duque Alexandrovich lo había ordenado así, por cuestiones de “seguridad”. 

Entre sus manos Shaka había dejado un rosario de cuentas cobrizas, Aioria sonrió y se lo enredó en la mano izquierda.
Salió por la puerta de empleados del teatro, cada tarde después de despedirse vivía un infierno al saber que su amado ángel estaba a merced del bastardo aristócrata.
Perdido en sus pensamientos, caminaba por la calle para tomar el tranvía que lo llevaría a casa, no se percato que alguien se acercaba y lo tomó del brazo para detenerlo. Sobresaltado y pensando que habían sido descubiertos y habían enviado a los cosacos para desaparecerlo, volteó para ver quien lo detenía.

-¿Eres Aioria verdad?

-Si… - con enojo dio un jalón para soltar su brazo del agarre de un joven de cabello oscuro, vestido con un traje azul marino y que llevaba un estuche de violín en la otra mano-¡¿ Se te ofrece algo, quién demonios eres?!

-Me llamo Shura y se podría decir que soy el novio de Afrodita…

-¡Eres el hijo de puta que los abusa! – dijo Aioria sujetándolo por las solapas del saco.

-¡Claro que no, tranquilízate! No me confundas con ese cabrón… - Shura lo miró con severidad y usando el estuche de violín empujó al otro joven hacia atrás.- Por Dios ¿siempre eres así de impulsivo? Ahora entiendo porque Shaka ha evitado a toda costa darte información. 

-¡¿Tu que sabes!?

-Afrodita me lo ha dicho…

-¿En donde lo conociste? – Aioria desconfiaba de las palabras del otro joven - ¿Como dices que eres su novio si los tienen vigilados todo el tiempo?

-Pues lo conocí en el teatro, ¿donde más? Y llevamos una relación en secreto desde hace 4 meses.

Aioria lo miraba con recelo, no convencido de sus palabras. Shura resopló exasperado.

-Mira no desconfíes de mi, me llamo Shura Yankelevich, y toco el violín en la orquesta del teatro. Afrodita me ha hablado de ti y de la relación que llevas con Shaka. Aioria tu amas a Shaka y yo amo a Afrodita, no podemos permitir que sigan abusando de ellos. He estado pensando en una forma para liberarlos de una vez por todas del cabrón de Alexandrovich, pero no puedo hacerlo solo…

-Alexandrovich… Entonces si es miembro de la familia real como sospechaba mi hermano... -por fin sabía el apellido del bastardo; y las palabras de Shura captaron su interés, estaba dispuesto a lo que fuera por ayudar a su hermoso ángel.

-Si, el gran duque Sergei Alexandrovich es el maldito mecenas…Pero no debemos hablar aquí en la calle.

-Podemos hablar en mi departamento, vamos.


En el trayecto, Shura le contó a Aioria para borrar cualquier duda que todavía le quedara, que venía de Kiev, que era hijo de un próspero comerciante, que llevaba trabajando en la orquesta 3 años y que había conocido a Afrodita durante un ensayo en el que habían solicitado a un violinista para acompañar al bailarín que preparaba un solo coreográfico; y que desde entonces habían empezado con sus encuentros furtivos hasta que nació el amor entre ellos.

- Pasa… - ambos jóvenes entraron y encontraron a Mu en la sala con varios libros regados por el piso y la mesita de centro, estaba estudiando para un examen de la universidad, la cual Aioria había abandonado para poder trabajar en el teatro.

-¿Que hay Mu? Mira te presento a Shura, es músico de la orquesta sinfónica…

El pelilia se levantó y estrechó la mano que Shura le ofrecía.

-Mucho gusto, soy Mu.

-¿Y Milo?

-No está, salió a comprar algunas cosas…

-Bien, si se ofrece algo, Shura y yo estaremos en mi habitación, tenemos que hablar de asuntos importantes…

Shura siguió a Aioria por el pasillo y se metieron a su cuarto, cerrando la puerta tras ellos. Era una habitación pequeña, una cama individual con una mesita de noche al lado, un armario y un librero de madera eran todo el mobiliario. Una ventana de dos hojas que se encontraba abierta permitía la entrada del viento otoñal. Aioria se sentó en la cama y con delicadeza colocó en el remate de la cabecera el rosario que Shaka acababa de obsequiarle. Shura permaneció de pie dejando el estuche del violín a un lado y recargándose en las puertas del armario.

-Y bien que has pensado…

-Después de muchos intentos logre seguir el auto y descubrí en donde se encuentra el departamento en donde viven. Alexandrovich los visita cada tercer día, o después de una función. Y siempre hay 2 cosacos vigilando la puerta que son los mismos que los custodian al salir del teatro, cuando el duque está son 4 guardaespaldas. El edificio tiene un patio trasero con una pequeña puerta que da a una callejuela por donde podríamos entrar y sacarlos.

-Pero el duque los mandaría buscar ¿Y que sucedería con Hyoga el hermano de Shaka?

-Por Hyoga no te preocupes está a salvo en la escuela y una vez libres, mi padre puede patrocinarlo. En lo que respecta a la liberación, esperaríamos a que el duque fuera a visitarlos, aprovechando la situación actual y la paranoia que sufren los miembros de la aristocracia, podríamos crear una distracción en la entrada del edificio, para que Alexandrovich envíe a sus guardaespaldas y se quede a solas con Shaka y Afrodita. Y eso lo aprovecharíamos para sacarlos, llevándonos al cabrón con nosotros…

-¿Llevarlo con nosotros…?

-Para desaparecerlo… - la severa mirada de Shura hizo saber a Aioria que no bromeaba y que estaba dispuesto a matar al duque.

Fueron interrumpidos por unos golpes frenéticos en la puerta y los gritos de Mu.

-¡Aioria, abre la puerta!

Como rayo y alarmado, el joven de cabello castaño claro abrió.

-¡¿Que pasa Mu?!

-¡Milo está herido, le dispararon! Tu hermano envió un mensaje, está con él en el hospital San Gheorge.

-¡¿Que!?

Los tres jóvenes salieron a toda prisa rumbo al hospital. No sabían que sucedía, las calles eran un caos, gente corriendo por todos lados, soldados armados persiguiéndoles. Al llegar al hospital atendido por religiosas, Aioros estaba en la sala de espera aguardando por ellos.

-¡¿Hermano que sucedió!? ¡¿Como está Milo?!

-Lo están operando en este momento, recibió un balazo en el hombro derecho…

-¡¿Pero por que!? Que está pasando Aioros, vimos a los soldados desplegados en las calles y la gente… -Mu luchaba por mantener la calma.

Aioros se sentó y se llevó una mano a la frente, se le veia muy contrariado.

-Milo tuvo la mala fortuna de estar en el lugar y hora equivocados… Hubo una manifestación, Kerensky ordenó el despliegue de tropas para mantener el orden, todo transcurría normal, pero cada vez más gente se unía a los manifestantes que exigían el regreso de los soldados que están luchando en el frente europeo, elecciones inmediatas y que la familia real fuera trasladada a una prisión para cumplir con su arresto. ¡Y así sin mas se nos dio la orden de abrir fuego a discreción en contra de los civiles!





-¡¿Que clase de gobierno ordena semejante atrocidad!? – dijo Shura indignado.



-Es por eso que he desertado…

-¿Que dijiste?

-Aioria, no pude disparar… ¡La gran mayoría eran mujeres, esposas de soldados y prisioneros políticos que marchaban con sus hijos! ¡¿Que monstruo ordena dispararles no solo con nuestros rifles, sino con una ametralladora!? Arrojé mi rifle, me quité las insignias y corrí para poner a salvo a una mujer que se quedó paralizada en medio de la calle, tratando de cubrir a su hija, logré resguardarlas dentro de un edificio. Salí para tratar de ayudar a mas, cuando vi pasar corriendo a un joven que se desplomó unos metros adelante y al acercarme descubrí que era Milo…




Aioria, Mu y Shura escuchaban con horror y en silencio el relato de Aioros.



- Todo en lo que creía y que respetaba resultó ser basura y una mentira…¡Y ahora no pararé hasta ver derrocado a este maldito gobierno!

-Estoy muy orgulloso de ti hermano…Pero debemos ocultarte, sin duda te buscarán para arrestarte… - Aioria se sentía muy preocupado ante la nueva situación de su hermano, pues era sabido que a los desertores capturados se les fusilaba o los enviaban a las minas de Siberia. 

-El primer lugar en donde lo buscaran será con nosotros, nuestro departamento no sería seguro para él… - Mu trataba de buscar una solución.

-Puede ocultarse en mi departamento, no hay forma que lo vinculen conmigo… Ahí estarás a salvo.

Un médico y una monja con uniforme de enfermera se acercaron a los jóvenes. El doctor habó.

-¿Son parientes o conocidos de Milo Zelensky?

-Si

-Sobrevivirá, tuvo mucha suerte de que lo trajeran tan rápido…pero tardará en recuperarse por completo.

La enfermera miraba a Aioros y le sonreía.

-Es usted un héroe joven, sus acciones le salvaron la vida a su amigo.

Todos respiraron con alivio, ante la noticia. Se miraban unos a otros, después de este día ya nada sería igual en sus vidas.



Al otro lado de la ciudad Afrodita lloraba en los brazos de Shaka, en la habitación del rubio. El cuarto era amplio, una cama matrimonial con una mesita de noche a cada lado adornadas con un par de quinqués de porcelana. Un escritorio, con su librero, y un par de armarios en madera rojiza laqueada. Ambos jóvenes estaban sentados en la cama.

- Lo siento mucho Afrodita… se que nada de lo que te diga mitigará tu pena, pero debes recordar que la muerte no es el fin…ahora está en un lugar mejor.

-Lo se, pero lo que mas me duele es que no pude ir a verla sabiendo que estaba enferma…

Afrodita había recibido un telegrama en donde le informaban de la muerte de su madre. Él era el hijo menor de una numerosa familia, su padre había fallecido cuando apenas era un niño pequeño. Sus 8 hermanos eran unos buenos para nada, zánganos que vivían a costillas de Afrodita, el hermanito que se había convertido en una celebridad del ballet imperial y por ende tenía la obligación de mantenerlos a todos; fue por eso que había aceptado el patrocinio del duque y sus exigencias, para poder enviar dinero a su madre, que de otra forma hubiera vivido en la miseria.

-Lo único bueno de esto, es que ya no tengo porque soportar al cabrón de Sergei… mi madre ha muerto y no estoy dispuesto a seguir manteniendo a mis hermanos…

-Afrodita, Sergei nunca nos dejará ir con vida, tú lo sabes, nos lo ha repetido hasta el cansancio… 

-Pronto seremos libes Shaka, ya lo verás… - limpiándose las lagrimas de los ojos con un pañuelo, una sonrisa un tanto maliciosa apareció en los labios del peliceleste.

-Dita que estás tramando…

-Ya sabrás a su debido tiempo…Ahora dime, ¿que te cuenta Vaslav ahora que está en París?

Shaka lo miraba con recelo, sabía de lo que era capaz su amigo y temía que cometiera una locura, pero no quería empezar una discusión.

-Cosas maravillosas, la compañía que han formado se llama “Les Ballet Russes” y se presentan con gran éxito en esa bella ciudad, los parisinos están ávidos por ver danza clásica en su máxima expresión, ver las grandes producciones rusas. Y no solo eso han creado nuevos ballets, con coreografías modernas e innovadoras…¿Te imaginas? Sería maravilloso interpretarlas…

-Algún día Shaka, te prometo que algún día tu y yo bailaremos en Paris y tu hermano terminará sus estudios en la academia de la Gran Opera de París, ya lo verás…

-Estás loco Dita… 

De pronto se escucharon fuertes detonaciones a lo lejos y cada vez se fueron acercando más, se oyeron gritos en la calle.

-¡Están disparando contra la gente, son soldados! – Afrodita se había acercado a la ventana.

-¡Dita aléjate de ahí, es peligroso! – Shaka se acercó y lo tomó por el brazo, jalándolo hacia la puerta – Vamos a tu habitación, la ventana no da a la calle y será más segura.

-¡¿Que estará pasando Shaka!?

-El fin de un ciclo y el inicio de un cambio… 


Esa noche se dicto toque de queda, el ejercito imperial se dedicó a buscar a los líderes manifestantes, y a los desertores. Apresaron a unos y otros tantos lograron escapar. Y a partir del día siguiente una tensa calma rigió la ciudad, soldados fueron apostados en las calles y un batallón resguardaba el Palacio de Invierno, cede del gobierno provisional. Muchos miembros de la aristocracia abandonaron el país, pero otros se quedaron aferrándose a la idea de que el Zar sería liberado y volvería a gobernar apoyado por Kerensky y los miembros de la Duma provisional.


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